Para muchos pasan desapercibidos, pero no para mí. Ya sea en la cara, en la mano o en un hombro, me suelen seducir. Los míos propios me encantan. Soy de las que piensan que pequeños detalles hacen a las personas atractivas y a veces esos detalles son un pelín raros (me los reservo). El caso de los lunares y la seducción está más generalizado, parecen simples manchas, sin embargo, dan mucha personalidad, véase el famoso lunar de Cindy o el de la señorita Monroe. ¿Qué más se puede decir?
¿A vosotros, dónde os gustan más?





